Frecuencia Cardiaca y Ejercicio.

corazon-training-47Retomaremos algunos aspectos de importancia relacionados con la frecuencia cardiaca, como parte del gasto cardiaco o volumen minuto, en condiciones de reposo o durante el ejercicio. La frecuencia cardiaca (FC) en condiciones de reposo, debe tomarse después de 10 minutos la persona en condiciones de reposo acostada o sentado. Cuando realicemos la toma de la FC de reposo, la persona debe permaneces en la misma condición de reposo que ha estado en esos 10 minutos.

Frecuencia cardiaca de reposo.

La frecuencia cardiaca (FC) de reposo en el adulto saludable y activo se sitúa, aproximadamente, entre los 60 u 80 latidos por minuto. En individuos sedentarios y de mediana o avanzada edad alrededor de los 100 latidos por minuto y, sobre todo, en aquellos con factores de riesgo cardiovascular, y entre estos en los fumadores o consumidores importantes de cafeína o bebidas alcohólicas, o en adictos a drogas sociales, o en personas con muy baja condición física.

En los deportistas de disciplinas de resistencia, como ciclismo, atletismo de fondo y semi-fondo, natación, triatlón, esquí de fondo, entre otros, pueden presentar valores entre 32 a 48 latidos / min, como consecuencia del tipo de entrenamiento a que son sometidos y que los conduce a una hipertrofia fisiológica del ventrículo izquierdo, que se acompaña de incremento del volumen sistólico. En otras disciplinas deportivas que no sean de resistencia, o en practicantes de actividad física sistemática del tipo aeróbico la FC de reposo, puede oscilar desde los 40 a los 60 latidos por minuto.

Debemos recordar que:

-          La frecuencia cardíaca (FC) de reposo decrece normalmente con la edad debido al propio proceso biológico de envejecimiento del sistema cardiovascular y a los procesos degenerativos relacionados con la Aterogénesis. Las personas saludables de mediana y avanzada edad que practiquen ejercicios poseen una buena FC de reposo respondiendo con una óptima frecuencia cardiaca máxima (FC Máx.) durante su ejecución.

-          Factores como el aumento de la temperatura y el incremento de la altitud aumentan la FC de reposo, siendo la recuperación más lenta.

-          Antes del ejercicio la FC suele aumentar por encima de los valores normales que posee una persona, esto ocurre mucho en los deportistas.  Es lo que se denomina respuesta anticipadora, en la que existe una liberación de catecolaminas. Por ello, no debe considerarse como FC de reposo la tomada previamente al ejercicio. La verdadera FC de reposo debe ser precisada al levantarse en las primeras horas de la mañana.

-          Determinadas enfermedades como el hipotiroidismo y los bloqueos aurículo ventriculares y algunos medicamentos como los betas bloqueadores pueden afectar la FC de reposo por disminuir. Por el contrario, puede aumentar por el uso de medicamentos estimulantes como las anfetaminas y los derivados de las catecolaminas, y en enfermedades como el hipertiroidismo y en algunos tipos de arritmias.

         Frecuencia cardíaca durante el Ejercicio. Algunas consideraciones:

article-49-2Al iniciar algún tipo de ejercicio, la FC aumenta proporcionalmente a la intensidad del mismo. Hay una correlación directa entre la intensidad de la FC y el consumo de oxígeno durante el ejercicio, aunque próximo al consumo máximo se pierde la linealidad.

Algunos comentarios al respecto:

-          La frecuencia cardíaca máxima (FC Máx.), es muy importante para la planificación y control del entrenamiento o la propia actividad física. Asimismo lo es para la aplicación de ciertos tests de laboratorio y de campo, utilizados tanto en deportistas como en la población. Debe recordarse que a partir de los treinta años la FC Máx. disminuye, aproximadamente, unos diez latidos por década de vida.

-          Una de las fórmulas más empleadas para conocer la frecuencia cardiaca máxima de una persona, es la propuesta por la OMS: FC Máx. = 220 - edad. A partir de esta fórmula podemos inferir que con la edad se pierde un latido por minuto por cada año de vida. No obstante, se trata de una estimación porque los valores individuales varían considerablemente.

Por ejemplo para una persona de 40 años, la FC Máx. se estimaría en 180 latidos por minuto. Estudios realizados han demostrado que, en personas de esa edad, el 68% tendrá una FC Máx. comprendida entre 168 y 192 lat. / min. y el 95% de los estudiados entre 156 y 204 lat. / min. En general, las personas más saludables y activas tendrán una FC Máx. que pueden ser más elevada para su grupo de edad, ya que son capaces de sostener la intensidad del ejercicio durante ejercicios progresivos de intensidad máxima, lo que irá acompañado de un mayorvolumen sistólico, mayor gasto cardiaco y mayor consumo de oxígeno máximo absoluto y relativo. De acuerdo con la FC Máx. se planifica el pulso de entrenamiento como se expone más adelante.

  • La FC durante el ejercicio submáximo disminuye entre 20-40 lat. / min después de 6 meses de entrenamiento moderado de tipo aeróbico (condición física cardiorrespiratoria – metabólica). La FC submáxima se reduce en proporción a la cantidad de entrenamiento realizado. Existe una adaptación fisiológica crónica al ejercicio, esto sucede sobre todo en el entrenamiento aeróbico en personas activas.
  • El período de recuperación de la FC después del ejercicio se reduce en los que practican sistemáticamente ejercicios de tipo aeróbico, como consecuencia de la mejora física que favorece el entrenamiento de resistencia. Esta variable sirve para evaluar el progreso del entrenamiento.
  • Existen diferentes fórmulas para conocer el % FC Max., que próximamente analizaremos. Pero sin dudas la mejor para trabajar con la población de forma general es la de OMD, o sea la de FC Máx. = 220 edad, pese a su variabilidad, es la menos peligrosa para determinados grupos de estado de salud. Las pruebas de esfuerzo máximo monitorizado con electrocardiograma utilizado por los cardiólogos y médico del deporte, utilizan esta fórmula.
  • En deportistas que realizan esfuerzos máximos pueden manifestarse valores de presión arterial sistólica entre 200 y 250 mm
  • La actividad física sistemática, mejora la calidad de la respuesta de las presiones arteriales sistólica y diastólica durante el ejercicio, incrementándose la presión arterial diferencial.
  • El consumo miocárdico de
  • En personas hipertensas leves o moderadas la actividad física aeróbica realizada de forma sistemática, a una intensidad ligera o moderada, es capaz de disminuir posteriormente en condiciones de reposo, un promedio de 11 mm la presión arterial sistólica (PAS) y de 8 mm la presión arterial diastólica (PAD). Por ello disminuye la presión media.
  • Los aumentos de 15 mm de Hg en la PAD durante el ejercicio, son considerados como una respuesta anormal al ejercicio.
  • Las personas sedentarias son ‘menos económicas’, con una menor presión diferencial, a causa del aumento de la PAD.
  • Pacientes hipertensos controlados responden a esfuerzos moderados – intensos e intensos con valores de hipertensión en la PAS y la PAD. Esto ocurre, sobre todo, a partir del 75 % de la FC Máx.
  • Es importante observar los valores de la tensión arterial diferencial en condiciones de reposo y durante el ejercicio máximo y submaximo.
  • Durante el ejercicio isométrico (estático), próximo al 60 % de la fuerza muscular de una persona, las presiones sistólicas y diastólicas reflejan el estado hipertensivo en el individuo hipertenso o en el portador de otra enfermedad .
  • Con igual carga relativa de trabajo, la presión sistólica es mayor cuando se realiza parte del ejercicio con los brazos que con las piernas; esto es debido a la menor masa muscular y a la menor vascularización que existen en los miembr
  • Durante el ejercicio isométrico aumenta la presión arterial media y disminuye la presión arterial diferencial.
  • El entrenamiento de fuerza isotónico o dinámico no produce estos problemas en personas saludables o en hipertensos de grado 1 y 2, que se encuentren compensados. Es necesario tener el criterio medico en casos de hipertensos para administrar ejercicios de fuerza. Contraindicado la fuerza isométrica.

           Tensión arterial y ejercicio.

La presión o tensión arterial en condiciones de reposo, debe tomarse después de 10 minutos la persona en condiciones de reposo acostada o sentado. Cuando realicemos la toma de la TA de reposo, la persona debe permaneces en la misma condición de reposo que ha estado en esos 10 minutos.

article-49La presión arterial o tensión arterial permite medir las fuerzas de tensión ejercidas por las paredes de los vasos sanguíneos de las arterias sobre la sangre que contienen.

Cuando medimos la presión arterial con un brazalete hay que tener en cuenta dos conceptos y dos cifras. En primer lugar,
el primer ruido de la presión arterial sistólica o máxima, será la cifra más alta e indica el valor de la sístole cardíaca o momento de la expulsión generada por el corazón En segundo lugar, el 2do ruido que oímos durante la toma de la presión arterial diastólica es el valor más bajo y se obtiene en el momento en que el corazón se relaja. Se mide en milímetros de mercurio (mm Hg.)

La tensión arterial media (TAM) se define como la tensión que estaría presente para efectuar el mismo trabajo de circulación si este valor no oscilara. La presión arterial media no es el resultado del promedio de estos dos valores ya que es un cálculo más complejo. Su interés práctico es menor. Su fórmula es:

                       (2 x PAD) + PAS

TAM=      -------------------------------

                                 3

La tensión arterial diferencial (TADif.), es la diferencia en condiciones de reposo o durante el ejercicio de la TAS y la TAD, por ejemplo 110/ 70 o 120/ 80, representa una TAD de reposo, de 40. Los valores normales de la TA Dif. en condiciones de reposo debe estar entre 30 a 50.

La presión sanguínea sistólica aumenta durante el ejercicio progresivo como parte del incremento necesario del gasto cardiaco (GC) y del consumo de oxígeno (VO2) mientras que la diastólica permanece relativamente igual o aumenta ligeramente. En personas activas y saludables durante la práctica de ejercicio aeróbico disminuye la presión diastólica. El ejercicio aeróbico en personas entrenadas y saludables produce un aumento considerable de la presión arterial diferencial, incrementando la sistólica y disminuyendo la diastólica. Así da lugar a una disminución de la resistencia periférica general, para garantizar mayor riego sanguíneo y mejor aporte de oxígeno para los tejidos que trabajan, principalmente de los músculos y conseguir un trabajo más económico y efectivo. Esto es más evidente en las disciplinas deportivas de resistencia.

En el ejercicio dinámico, de intensidad leve o moderada, en las modalidades de tipo aeróbico como, entre otras, caminar, trotar, ciclismo, nadar, se produce un aumento moderado de la presión arterial sistólica, que no tiene relación con un incremento de la resistencia vascular. En realidad es consecuencia de la mayor fuerza de impulsión de la sangre desde el músculo cardíaco, por el efecto inotropo positivo del sistema simpático, como resultado de las catecolaminas que circulan y por la elongación del miocardio a consecuencia del incremento del retorno venoso.

En el ejercicio de leve o moderada intensidad, en personas saludables y activas, la presión arterial sistólica (máxima) aumenta y la diastólica (mínima) por lo general permanece invariable o disminuye, mejorando la presión arterial diferencial.

Por ejemplo en una persona saludable y activa con una TA de reposo de 120/ 80 , que representa una TA diferencial de 40; durante un esfuerzo máximo podemos obtener una TA de esfuerzo máximo de forma inmediata puede tener sus valores de la TAS en cifras entre 180 a 200 mm de Hg. y la mínima en valores de 80, para un valor de la tensión arterial diferencial de 100 a 120, por lo cual ha aumentado entre 2.5 a 3 veces su TA diferencial, todo lo cual es necesario para conducir el flujo de sangre y su contenido de oxígeno necesario hacia los grupos musculares que están trabajando, así como los órganos principales.

Después de un esfuerzo máximo o submaximo aeróbico durante la recuperación, disminuye la PA sistólica y diastólica en pacientes hipertensos de categoría leve o moderada.

El efecto de comprensión que ejercen los músculos en contracción isométrica sobre los vasos sanguíneos, a partir del 60 % de la fuerza muscular máxima voluntaria, da lugar a que se modifique la respuesta cardiovascular por sobrecarga cardíaca. Ello se debe al predominio simpático con aumento de la presión intraabdominal, o a la superposición de la maniobra de Valsalva con apnea inspiratoria. Se incrementa la FC, así como la presión arterial sistólica y diastólica, a consecuencia de la gran fuerza de impulsión cardiaca producida por el intenso estímulo simpático y la elevada resistencia vascular. Un ejemplo de lo dicho ocurre en los ejercicios de fuerza isométrica, como son los propios de la halterofilia o del fisiculturismo, donde se entrena a un porcentaje elevado de la fuerza muscular máxima voluntaria, como es a partir del 60 %, y hasta el 100 %, de la fuerza muscular máxima voluntaria, denominada también como ‘una repetición máxima’ (1 RM). Este tipo de ejercicio puede desencadenar una respuesta hipertensiva en pacientes que la padecen.

Otras consideraciones de interés:

En la tabla 1 de este artículo presentamos la clasificación de la presión arterial de la Sociedad Europea de Hipertensión Arterial y Cardiología.

Tabla. 1 Clasificación de la Presión Arterial en reposo por la Sociedad Europea de Hipertensión Arterial y Cardiología. Para adultos ≥ 18 años

Categoría

Sistólica

Diastólica

Óptima

< 120 mm Hg.

< 80 mm Hg.

Normal

120 - 129

80 – 84

Normal alta

130 – 139

85 - 89

Hipertensión arterial

-

-

Grado 1 (ligera)

140 – 159

90 – 99

Grado 2 (moderada)

160 -179

100 – 109

Grado 3( grave)

≥ 180

≥ 110

HTA Sistólica aislada

≥ 140

< 90

Algunas observaciones:

-          En la HTA, cuando la PAS y la PAD, corresponden a categorías distintas, aplicar la más alta. Por ejemplo una persona con cifras de TA de reposo de 130/ 90, se considera hipertenso de grado 1, por su valor de la diastólica. Otro ejemplo una persona hipertensa con valores de 150/ 100 se considera de grado 2, por su valor diastólico, otro ejemplo 160/ 95, se considera grado por su valor sistólico, etc.

-          La HTA sistólica aislada, se clasifica también en grados (1, 2, 3) según el valor de la PAS.

-          Recordar que en pacientes con Diabetes Mellitus y en ancianos se debe tomar también la presión arterial de pie.

-          Para menores de 18 años existe la clasificación percentilar de la TA.

*Presentaremos en un próximo articulo los efectos de la intensidad del ejercicio sobre el comportamiento beneficioso de ejercicio y en algunos otros casos de forma perjudicial prejudicial en perdonas hipertensas que entrenen a un % elevado de su FC Max.

A continuación le expondremos la importancia del gasto cardiaco y su respuesta en condiciones de reposo, y durante la intensidad del ejercicio.

Gasto Cardíaco o volumen latido en condiciones de reposo y durante el ejercicio.

El Gasto Cardiaco (GC), también se conoce como volumen latido o volumen cardiaco minuto o debito cardiaco.

En hombres jóvenes que realizan actividad física el gasto cardiaco (GC) aumenta en proporción a la intensidad del ejercicio, desde 5 litros en condiciones de reposo, a un máximo de 20 a 25 litros por minuto. En deportistas de élite es mayor, apareciendo más acusado en los deportes de resistencia en los que pueden llegar alcanzar valores entre 35-40 litro / min de sangre.

Estas diferencias se deben exclusivamente al gran volumen sistólico de las personas entrenadas, ya que el ejercicio físico de característica aeróbica mantenido produce la hipertrofia fisiológica del ventrículo izquierdo con el consiguiente aumento del volumen sistólico.

Producto de ello, las personas que realizan ejercicios aeróbicos poseen un GC de reposo más económico con menor FC que las personas sedentarias antes ejercicios similares, porque su volumen sistólico (VS) es más poderoso (70-71 ml/latidos en los sedentarios y aproximadamente de 100 ml/ latidos en los entrenados).

Recuerden que la fórmula para obtener el GC = FC x VS, tanto en condiciones de reposo como durante el ejercicio.

Los valores medios del CG en condiciones de reposo se diferencian en su calidad, como observamos a continuación en dos personas de igual superficie corporal, edad y sexo, pero de diferentes niveles de condición física aeróbica:

           Gasto cardíaco = frecuencia cardíaca x volumen sistólico  

En condiciones de reposo:      

Sedentarios =                       70 lat. / min.   X         71 ml. / latido     = 5 L / min.          

Entrenados =                       50 lat. / min.   X         100 ml. / latido     = 5 L / min.

Durante un ejercicio máximo en hombres sedentarios, el volumen sistólico (latido cardíaco) promedio es de 103-113 ml de sangre, mientras que en personas entrenadas puede llegar a estar entre 150-210 ml / lat.

Tomemos como ejemplo dos personas de igual edad (25 años), del mismo género y de diferente nivel de condición física que realizan un esfuerzo máximo de 195 latidos /minutos:

                                       Esfuerzo máximo:

                     Gasto cardíaco = Frecuencia Cardíaca x Volumen Sistólico

Sedentarios:   21,450 ml / min.   =   195 lat./ min   x 110 ml / lat.

Entrenados:   35,000 ml / min.   = 195 lat. / min   x 179 ml / lat.

Sin duda, en este ejemplo, la persona entrenada muestra, ante un esfuerzo físico máximo, que posee mayor gasto cardíaco a expensas de un volumen sistólico más potente a causa de la hipertrofia fisiológica del ventrículo izquierdo, lo que garantizará un trabajo muy superior en Km / hora, vatios, VO2 Max., VO2 Máx./ kg, etcétera; respecto a la persona sedentaria, también realizó un esfuerzo máximo ante un menor trabajo, representado, en ambos casos, por los 195 latidos por minuto que, en teoría, corresponde a la frecuencia cardiaca máxima de las dos personas.

En la tabla 2, aparecen representadas la cantidad y la calidad del volumen sistólico en condiciones de reposo y durante un esfuerzo máximo para sujetos sedentarios, personas activas que realizan ejercicios aeróbicos y deportistas de las actividades de resistencia.

Tabla 2.Volúmenes sistólicos típicos para diferentes estados de entrenamiento

Sujetos

VS en reposo ml

VS máximo ml

Sedentarios

55-75

80-110

Persona activas

80-90

130-150

Deportistas de resistencia

100-120

160 -220 e incluso por encima de 220

Observamos que el volumen sistólico (VS) es mucho mayor en los deportistas de resistencia que en las personas activas, lo que asegura el realizar un mayor y más eficiente trabajo, acompañado del aumento de consumo de oxígeno durante el ejercicio.

Debemos recordar que el consumo de oxígeno es igual al gasto cardiaco por la diferencia arteriovenosa de oxígeno en los tejidos.

VO2 = GC X diferencia a-v O2

Distribución del Gasto Cardíaco.

La sangre que fluye para los diferentes tejidos del organismo lo hace generalmente en forma proporcional a la actividad metabólica realizada en estado de reposo o en actividad física. Problemas de salud pueden alterar el flujo sanguíneo en condiciones de reposo, para diferentes órganos. El ejercicio físico modifica el volumen del flujo sanguíneo del organismo, desplazando una cantidad significativa de sangre hacia los músculos que trabajan.

El flujo sanguíneo de cinco litros en condiciones de reposo se distribuye en proporciones aproximadas que se muestran representadas en la tabla 3. Aproximadamente una quinta parte del gasto cardíaco se dirige al tejido muscular, mientras que la mayor parte de la sangre riega el bazo, el hígado, los riñones, el tracto gastrointestinal y el cerebro.

Tabla 3. Distribución relativa del Gasto Cardíaco en condiciones de reposo.

Órgano

Porcentaje

Volumen por minuto (ml)

Hepático-esplécnico

27

1350

Riñones

22

1100

Músculos

20

1000

Cerebro

14

700

Piel

6

300

Corazón

4

200

Otros

7

350

Total

100

5000

Durante el ejercicio el flujo sanguíneo tiene una distribución diferente, dependiendo de que se trate de un ejercicio leve, moderado, intenso o máximo (tabla 4). Aunque el riego sanguíneo local durante la actividad física varía considerablemente, dependiendo del tipo, intensidad y duración del ejercicio y del nivel de la condición física,   del estado de salud y de la edad del sujeto, así como de las condiciones ambientales, la mayor parte del gasto cardíaco se desvía a los músculos activos. En reposo, alrededor de 4 a 7 ml de sangre se suministran cada minuto para cada 100 gramos (g) de músculo. Ese gasto aumenta constantemente hasta que, con el esfuerzo máximo, el riego sanguíneo muscular puede ser tan alto como de 50 a 75 ml por 100 g de tejido. Esto equivale alrededor del 85 % del gasto cardíaco total. En la tabla 4 aparecen las diferencias marcadas en el suministro de sangre a los diferentes órganos y el porcentaje del gasto cardíaco total que representa en los diferentes niveles de intensidad del ejercicio.

El corazón, aumenta la cantidad de flujo sanguíneo necesario para su trabajo a medida que aumenta la intensidad pero, a su vez, mantiene aproximadamente el 4 % de todo el gasto cardíaco necesario para los diferentes niveles de intensidad del ejercicio. Así mismo, puede aumentar de 4 a 5 veces al variar desde las condiciones de reposo al ejercicio vigoroso. El cerebro aumenta solo 50 ml al pasar del reposo al ejercicio leve, manteniéndose constante en el ejercicio moderado e intenso.

Tabla 4. Distribución del Gasto Cardíaco durante el ejercicio ligero, moderado y vigoroso.

Órgano - tejido

Flujo sanguíneo del ejercicio ml. / min. y porcentaje

Leve

Moderado

Intenso

Hígado - esplécnico

1100 (12 %)

600 (3 %)

300 (1 %)

Renal

900   (10 %)

600 (3 %)

250 (1 %)

Cerebral

750 (8 %)

750 (4 %)

750 (3 %)

Coronario

350 (4 %)

750 (4 %)

1000 (4 %)

Muscular

4500 (47 %)

12500 (71 %)

22000 (88 %)

Epitelial

1500 (15 %)

1900   (12 %)

600   (2 %)

Otro

400 (4 %)

400   (3 %)

100 (1 % )

Total

9500 ml / min.

17500

25000 ml   / min.

El gasto cardiaco o volumen cardíaco minuto o débito cardíaco (FC x VS) informa de la cantidad de sangre que abandona el corazón por minuto, mientras que la diferencia arterio- venosa de oxígeno (dif. a - v O2), indica la cuantía de oxígeno extraído de la sangre por los tejidos. El producto de estos dos factores indica el ritmo del consumo de oxígeno (VO2), y se expresa mediante la siguiente fórmula:

VO2 = GC x diferencia a-v O2

La relación directa existente entre el ejercicio y el aumento del CG garantiza el incremento de O2 durante el ejercicio

En la tabla 5 se observan las alteraciones habidas durante la práctica del ejercicio intenso, de la frecuencia cardíaca (FC), del volumen sistólico (VS) y de su producto final, el gasto cardíaco (CG), en una persona activa, joven y saludable y con buenos indicadores cardiorrespiratorios y metabólicos (no se trata de un deportista de rendimiento). Tales alteraciones dependen de la posición anatómica que se adopta durante el ejercicio, y de la utilización del porcentaje de los músculos que participan durante la carrera, en el ciclismo y en la natación. Se aprecia que durante el esfuerzo, la disciplina donde más aumenta la FC es la carrera, debido a la posición de bipedestación y a la utilización de grupos musculares de mayor masa, como son los cuádriceps. En segundo lugar, el ciclismo, en el que trabajan menos grupos musculares. Y, finalmente, la de mayor volumen sistólico es la natación a causa de la posición horizontal que adopta durante el ejercicio, y lo que facilita un mayor llenado del ventrículo izquierdo, y, consecuentemente, una menor FC. Por ello, ante esfuerzos similares, el mayor GC se alcanza durante la carrera.

Tabla 5. Cambios en la FC, VS y GC.

Tipo de Ejercicio

Condición

FClat. / min.

VS ml / lat.

GC L/ min.

Carrera

Reposo*

Ejercicio máximo

60

190

85

130

5,1

24,7

Ciclismo

Reposo*

Ejercicio máximo

60

185

85

120

5,1

22,2

Natación

Reposo *

Ejercicio

máximo

60

170

85

135

5,1

22,0

*medición tomada en posición supina

Estos datos indican que cuando se realizan pruebas de esfuerzo máximo sobre la cinta, utilizando protocolos de carga progresiva, se alcanzan valores superiores de consumo máximo de oxígeno, a los obtenidos en los restantes ergómetros, puesto que, en la cinta, se implica mayor cantidad de grupos musculares.

La respuesta de la presión arterial aparece modificada también cuando involucramos mayor masa muscular, siendo menor la resistencia a la circulación sanguínea.

No hay duda, la posición espacial específica que se adopta durante el ejercicio influye en la respuesta cardiovascular por influencia de los efectos gravitatorios. Por ejemplo, el ejecutar la actividad física en posición de decúbito, como en la natación (tabla 5), produce, con respecto a otro ejercicio, una disminución de la resistencia vascular, lo que asegura un mayor retorno venoso y un mayor llenado diastólico del ventrículo izquierdo, que ocasiona mayor VS y menor FC.



 

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