La presión o tensión arterial en condiciones de reposo, debe tomarse después de 10 minutos la persona en condiciones de reposo acostada o sentado. Cuando realicemos la toma de la TA de reposo, la persona debe permanecer en la misma condición de reposo que ha estado en esos 10 minutos.

La presión arterial o tensión arterial permite medir las fuerzas de tensión ejercidas por las paredes de los vasos sanguíneos de las arterias sobre la sangre que contienen.

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Cuando medimos la presión arterial con un brazalete hay que tener en cuenta dos conceptos y dos cifras. En primer lugar, el primer ruido de la presión arterial sistólica o máxima, será la cifra más alta e indica el valor de la sístole cardíaca o momento de la expulsión generada por el corazón En segundo lugar, el 2do ruido que oímos durante la toma de la presión arterial diastólica es el valor más bajo y se obtiene en el momento en que el corazón se relaja. Se mide en milímetros de mercurio (mm Hg.)

La tensión arterial media (TAM) se define como la tensión que estaría presente para efectuar el mismo trabajo de circulación si este valor no oscilara. La presión arterial media no es el resultado del promedio de estos dos valores ya que es un cálculo más complejo. Su interés práctico es menor. Su fórmula es:

                       (2 x PAD) + PAS

TAM=       -------------------------------

                                 3

La tensión arterial diferencial (TA Dif.), es la diferencia en condiciones de reposo o durante el ejercicio de la TAS y la TAD, por ejemplo 110/ 70 o 120/ 80, representa una TAD de reposo, de 40. Los valores normales de la TA Dif. en condiciones de reposo debe estar entre 30 a 50.

La presión sanguínea sistólica aumenta durante el ejercicio progresivo como parte del incremento necesario del gasto cardiaco (GC) y del consumo de oxígeno (VO2) mientras que la diastólica permanece relativamente igual o aumenta ligeramente. En personas activas y saludables durante la práctica de ejercicio aeróbico disminuye la presión diastólica. El ejercicio aeróbico en personas entrenadas y saludables produce un aumento considerable de la presión arterial diferencial, incrementando la sistólica y disminuyendo la diastólica. Así da lugar a una disminución de la resistencia periférica general, para garantizar mayor riego sanguíneo y mejor aporte de oxígeno para los tejidos que trabajan, principalmente de los músculos y conseguir un trabajo más económico y efectivo. Esto es más evidente en las disciplinas deportivas de resistencia.

En el ejercicio dinámico, de intensidad leve o moderada, en las modalidades de tipo aeróbico como, entre otras, caminar, trotar, ciclismo, nadar, se produce un aumento moderado de la presión arterial sistólica, que no tiene relación con un incremento de la resistencia vascular. En realidad es consecuencia de la mayor fuerza de impulsión de la sangre desde el músculo cardíaco, por el efecto inotropo positivo del sistema simpático, como resultado de las catecolaminas que circulan y por la elongación del miocardio a consecuencia del incremento del retorno venoso.

En el ejercicio de leve o moderada intensidad, en personas saludables y activas, la presión arterial sistólica (máxima) aumenta y la diastólica (mínima) por lo general permanece invariable o disminuye, mejorando la presión arterial diferencial.

En una persona activa y con buen estado de salud

Por ejemplo, en una persona saludable y activa con una TA de reposo de 120/ 80, que representa una TA diferencial de 40; durante un esfuerzo máximo podemos obtener una TA de esfuerzo máximo de forma inmediata puede tener sus valores de la TAS en cifras entre 180 a 200 mm de Hg. y la mínima en valores de 80, para un valor de la tensión arterial diferencial de 100 a 120, por lo cual ha aumentado entre 2.5 a 3 veces su TA diferencial, todo lo cual es necesario para conducir el flujo de sangre y su contenido de oxígeno necesario hacia los grupos musculares que están trabajando, así como los órganos principales.

Después de un esfuerzo máximo o submáximo aeróbico durante la recuperación, disminuye la PA sistólica y diastólica en pacientes hipertensos de categoría leve o moderada.

El efecto de comprensión que ejercen los músculos en contracción isométrica sobre los vasos sanguíneos, a partir del 60 % de la fuerza muscular máxima voluntaria, da lugar a que se modifique la respuesta cardiovascular por sobrecarga cardíaca. Ello se debe al predominio simpático con aumento de la presión intraabdominal, o a la superposición de la maniobra de Valsalva con apnea inspiratoria. Se incrementa la FC, así como la presión arterial sistólica y diastólica, a consecuencia de la gran fuerza de impulsión cardiaca producida por el intenso estímulo simpático y la elevada resistencia vascular. Un ejemplo de lo dicho ocurre en los ejercicios de fuerza isométrica, como son los propios de la halterofilia o del fisiculturismo, donde se entrena a un porcentaje elevado de la fuerza muscular máxima voluntaria, como es a partir del 60 %, y hasta el 100 %, de la fuerza muscular máxima voluntaria, denominada también como ‘una repetición máxima’ (1 RM). Este tipo de ejercicio puede desencadenar una respuesta hipertensiva en pacientes que la padecen.

Otras consideraciones de interés:

En deportistas que realizan esfuerzos máximos pueden manifestarse valores de presión arterial sistólica (PAS) entre 200 y 250 mm Hg. Se observan, en particular, durante las pruebas de esfuerzos máximos de tipo progresivo en la cinta o en la bicicleta ergométrica o en la elíptica.

  • La actividad física sistemática, mejora la calidad de la respuesta de las presiones arteriales sistólica y diastólica durante el ejercicio, incrementándose la presión arterial diferencial.
  • El consumo miocárdico de oxígeno y el flujo miocárdico de sangre son directamente proporcionales al doble producto cardiovascular, que se expresa: FC x PAS.
  • En personas hipertensas leves o moderadas la actividad física aeróbica realizada de forma sistemática, a una intensidad ligera o moderada, es capaz de disminuir posteriormente en condiciones de reposo, un promedio de 11 mm la presión arterial sistólica (PAS) y de 8 mm la presión arterial diastólica (PAD). Por ello disminuye la presión media.
  • Los aumentos de 15 mm de Hg en la PAD durante el ejercicio son considerados como una respuesta anormal al ejercicio.
  • Las personas sedentarias son ‘menos económicas’, con una menor presión diferencial, a causa del aumento de la PAD.
  • Pacientes hipertensos controlados responden a esfuerzos moderados – intensos e intensos con valores de hipertensión en la PAS y la PAD. Esto ocurre, sobre todo, a partir del 75 % de la FC Máx.
  • Es importante observar los valores de la tensión arterial diferencial en condiciones de reposo y durante el ejercicio máximo y submaximo.  
  • Durante el ejercicio isométrico (estático), próximo al 60 % de la fuerza muscular de una persona, las presiones sistólicas y diastólicas reflejan el estado hipertensivo en el individuo hipertenso o en el portador de otra enfermedad cardiovascular. El entrenamiento de halterofilia puede producir hipertensión arterial cuando solamente se practica este tipo de ejercicio. En caso de ser portador de una enfermedad degenerativa crónica o en personas mayores, es totalmente necesario el criterio médico para el desarrollo de la fuerza de tipo isométrico.
  • Con igual carga relativa de trabajo, la presión sistólica es mayor cuando se realiza parte del ejercicio con los brazos que con las piernas; esto es debido a la menor masa muscular y a la menor vascularización que existen en los miembros superiores (l grupo muscular más poderoso por su superficie son los cuádriceps). Por eso en los ejercicios de ergometros como de elípticas, norditrak, y en los ergometros solo para los miembros superiores, a una misma intensidad elevan más la presión arterial. Los ergometros mejores para trabajar a una cierta intensidad con los hipertensos son la estera (cinta) y cicloergómetro. Un Ergómetro muy completo es el remoergometro, pero hay que tener cuidado por el trabajo que se realiza en parte con los brazos.
  • Durante el ejercicio isométrico aumenta la presión arterial media y disminuye la presión arterial diferencial.
  • El entrenamiento de fuerza isotónico o dinámico no produce estos problemas en personas saludables o en hipertensos de grado 1 y 2, que se encuentren compensados. Es necesario tener el criterio medico en casos de hipertensos para administrar ejercicios de fuerza. Contraindicado la fuerza isométrica.

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